Cine
Los Crímenes de Grindelwald ¿Una digna continuación?

Por: Lucano

La esperadísima Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald al fin llegó a Guatemala y Geektenango estuvo en la premiere de la más reciente cinta de la saga del Mundo Mágico de Harry Potter. Inspirada por el libro titulado Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos, sigue las aventuras y peligros que Newt Scamander, el autor del famoso libro de texto de Harry y sus compañeros al perseguir al peligroso criminal Gellert Grindelwald.

 

Como siempre, en una historia inspirada o basada en la inmensamente popular saga de J. K. Rowling, la familia es un aspecto central de la cinta, sin embargo dada nuestra fuerte política anti-spoilers, no revelaremos los por menores de esto. En su lugar, nos dedicaremos a hablar de los altos y bajos de la cinta, evitando los detalles de su historia.

 

Lo Bueno...

Al igual que prácticamente toda la saga de Harry Potter y la anterior entrega de Animales Fantásticos, Los Crímenes de Grindelwald provee un espectáculo visual y auditivo que por mérito propio merece ser visto en una pantalla gigante, IMAX de preferencia y con el sonido envolvente de un cine. El 3D no es un desperdicio en esta película, en realidad tiene momentos en los que no se arrepentirán de haberla visto en tercera dimensión.

 

En cuanto al fluir de la historia, que fue uno de los principales problemas de la primera parte, "Crímenes" hace un mucho mejor trabajo guiándonos por las aventuras y desventuras de Newt y los otros protagonistas, a pesar de que sigue siendo ridículamente larga para la historia moderadamente simple que relata. Y eso que viendo en retrospectiva, la saga de Harry Potter sufre un poco del mismo mal, con geniales excepciones como La Cámara Secreta, El Prisionero de Azkaban y El Príncipe Mestizo. Es refrescante que hayan cambiado un poco el tono desde la última película que se trató de una comedia romántica por de más complicada, en contraste con la historia de investigación e intriga que presenta esta secuela.

Si Albus Dumbledore te pide algo, tu dices que si...

 

El diseño de producción merece de nuevo una mención aparte, más allá del look un tanto ridículo de Depp como Gellert Grindelwald (de verdad extrañamos el look de villano serio y sobrio de Colin Farrell). El vestuario es impecable, los peinados, la escenografía y el look en general de la época de Londres, Nueva York y París de finales de los años 20s son casi perfectos, recordándonos más un drama de época que una cinta de magos fugitivos.

Cuando la magia se mezcla con el cine de época.

 

Técnicamente la cinta es una maravilla, como lo son las entregas de fantasía o ciencia ficción en estos tiempos, con un par de escenas cerca del final que son ciertamente impresionantes y los puntos más altos de la película, en comparación con el clímax bastante flojo de su predecesora.

 

Lo Malo...

Si bien la historia de esta segunda parte es un gran avance comparada con el desarrollo casi glaciar de la primera entrega, sigue comentiendo errores en cuanto al flujo de la historia, deteniéndose y sobre extendiendo escenas que podrían haberse recortado en pro de un avance más consistente y mejor edición en general, además de proveer un poco más de trasfondo a algunos eventos (que no discutiremos, ni revelaremos), que nos han dejado rascándonos la cabeza.

 

El principal problema de la cinta es tal vez, su villano. Por desgracia, la saga de Harry Potter no ha hecho un gran trabajo en darnos villanos realmente aterradores, por lo menos en la pantalla grande, algunos son grandiosos en concepto, como lo es Voldemort, otros son simples caricaturas como Barty Crouch Jr. En última instancia, Harry Potter carece de un Hannibal Lecter, un Darth Vader o un Michael Myers, una verdadera fuerza imparable e implacable que haga sentir a los héroes verdadera desesperación.

 

Y Gellert Grindelwald sigue el mismo patrón de villanos de la serie, si bien en concepto, un poderoso mago oscuro que busca regir tanto el mundo mágico, como a los no-magos es si bien formuláico, lo suficientemente cool en concepto como para funcionar, es su presentanción y desarrollo lo que lo convierte en otra caricatura más de un villano que la saga nos ha impuesto y esto es en especial, culpa de un Johnny Depp que de nuevo, vuelve a interpretar el mismo personaje que no ha dejado de representar desde "Piratas del Caribe". Como ya lo dijimos antes, de verdad extrañamos la sobria compostura y amenazante porte de Colin Farrell en la primera parte de esta saga.

No sabemos si es su look o simplemente su actuación, pero Gellert falla como villano al no ser amenazante, ni interesante.

 

Hay que reconocer que "Los Crímenes de Grindelwald" si es una mejora notable desde la primera entrega, a pesar de no ser perfecta. Es posible que la tercera entrega nos presente un producto incluso más refinado, el problema es que tendremos que esperar hasta el 2020 para poder ver si Warner Brothers seguirá aprendiendo de sus errores en esta saga. Por el momento, "Crímenes" es una buena oportunidad para revisitar este mundo lleno de magia y animales fantásticos.

 

¿Y tu, cuándo irás a ver Los Crímenes de Grindelwald al cine? ¡Comenta!

Cine