Cine
Isle of Dogs, otro punto de vista de la nobleza

Por: Lucano

Isle of Dogs, el más reciente intento directoral de Wes Anderson, presentada como una de las obras exclusivas del SXSW 2018, es un claro ejemplo de que muchas veces la complejidad de una historia puede bien superar el medio que la relata. Esto, sin dejar de ser entretenida y visualmente impresionante por la mayor parte de su duración.

 

Al ver The Isle of Dogs, si no se está boquiabierto por los logros visuales de la cinta o por la minuciosidad de algunas escenas, se puede estar tratando de adivinar a que miembro del reparto estelar pertenece qué voz, así como también estar escuchando el magnífico trabajo de los arreglos musicales de la película, o simplemente pensando: Esto es posiblemente lo que piense mi perro muchas veces...

Desde su presentación en SXSW este año, The Isle of Dogs ha estado en boca de todos los fanáticos de Wes Anderson y su visión única del cine.

 

Isle of Dogs no hace demasiado esfuerzo por sobre-antropomorfizar a sus protagonistas caninos, a diferencia de otras cintas animadas donde hay perros que hablan y actúan exactamente como hablan, o actúan las personas, aquí los perros, si bien con voces tan civilizadas y encantadoras como las de Bryan Cranston o Jeff Goldblum, entre otros, hablan con procesos de pensamiento simples y directos, van al grano y vaces murmuran o vociferan frases que no tienen demasiado sentido, si lo vez desde el punto de vista de un humano, pero cuando piensas como un perro (si puedes), comienzan a tener más sentido.

 

¿Es una cinta para toda la familia?

No, The Isle of Dogs se une a ese selecto grupo de películas animadas como Kubo and the Two Strings y Coraline, que en realidad no son cintas que deberían ser vistas por los más pequeños. Si bien elementos de la historia son aptos para los niños (después de todo se trata de una película en la que perros animados por stop-motion hablan y rescatan a un niño y a otro perro) el trasfondo detrás de la cinta, comenzando por el punto central de la misma que es una epidemia de influenza canina, el sacrificio de animales y la segregación racial, de inmigrantes y otros "indeseables" en una alegórica cuarentena, son definitivamente temas un poco pesados de digerir, especialmente cuando se toma en cuenta que hace eco de situaciones muy actuales.

 

No se puede hablar demasiado de la historia de la cinta sin arruinar muchos de los detalles más importantes sin spoilers, solo diremos que se trata de una película que si te pierdes un momento, puedes perderte no solo de alguna escena con el incomparable sello visual de Wes Anderson, si no que además, de un detalle importante de una trama densa y con algo que decir acerca del mundo dividido en el que vivimos.

Los perros son tan diferentes los unos de los otros como las personas y son esas diferencias las que los hacen valiosos los unos a los otros... ¿Entienden?

© Fox Searchlight

 

En realidad es una pena que The Isle of Dogs no esté entre los próximos estrenos de los cines del país, ya a varios meses de su estreno internacional, puesto que, a pesar de ser una obra tan compleja y rica en trasfonodo, su calidad visual sola, la hace digna de verse en una pantalla grande al menos una vez.

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