Anime
Fullmetal Alchemist, la adaptación que nadie pidió

Por: Lucano

La película live-action estrenada el día de ayer en el servicio de stream de vídeo en línea Netflix, es la tercera adaptación del popular shonen de Hiromu Arakawa. El manga con elementos de ciencia ficción, fantasía y alegorías históricas en trasfondos irreales es uno de los manga más famosos y ampliamente reconocidos hoy en día.

 

Su primera adaptación llegó en el año 2003, cuando el manga aún se encontraba en emisión. Sin embargo, cuando el anime comenzó a adelantarse al material impreso, el estudio "Bones" decidió que para evitar el problema usual de esta ocurrencia, que es usar capítulos de relleno mientras el manga se pone al día con el anime, la solución fue crear una historia alternativa que aún seguía manteniendo el espíritu del relato original. A pesar de que la serie tuvo ciertas críticas por desviarse de la historia original del manga es aún considerada como una de las mejores series de anime de todos los tiempos, con temáticas y personajes complejos y una historia que se desvía bastante de lo usual en los shonen.

 

"Brotherhood", una segunda adaptación del manga que llegaba, cuando este ya casi llegaba a su final en el 2009 y por ende estaba exenta del problema de tener que esperar al manga con rellenos o historias alternativas, fue mucho mejor recibida que la primera serie, a pesar de que tuvo críticas, como dar por sentados los primeros arcos del manga, los cuales fueron maravillosamente retratados en la primera serie. Aún así Fullmetal Alchemist: Brotherhood es considerado por muchos un anime superior al del 2003 y también uno de los más grandes exponentes del género shonen.

 

El año pasado se anunció una tercera adaptación del manga de Arakawa, esta vez en el formato fílmico y no animado, si no live-action, la noticia tomó por sorpresa a los fanáticos de las series y el manga, pero el aspecto visual de los avances convenció a muchos. Y el día de ayer, finalmente llegó a Netflix, Fullmetal Alchemist, distribuida por Warner Bros. Pictures y Netflix.

A veces los avances si pueden ser engañosos...

 

¿En realidad necesitábamos otra adaptación?

No, la verdad no. Antes de proseguir debemos advertirles que, habrá algunos spoilers mínimos que si han leído el manga o visto cualquiera de las dos adaptaciones en anime, no deberían de ser ninguna sorpresa, pero tampoco revelan nada del final o de los elementos más importantes de la historia.

 

La crítica principal que Brotherhood recibió en su momento y que la persigue hasta el día de hoy es la manera en la que manejó los eventos con más peso emocional durante el primer volumen del manga, ya que la serie daba por sentado el apego emocional a los personajes que fallecen durante ese período, dado el excelente trabajo que el manga y la primera serie habían hecho para retratarlos. Y esta nueva adaptación repite este error. Claro, no es de sorprenderse que se le dedique muy poco tiempo a desarrollar ciertos personajes que no son los centrales en una película de apenas 2 horas con 15 minutos, pero es parte de lo que hizo que el manga y la primera serie tuvieran un impacto tan duradero. Además, la película se salta varios eventos que ayudan a forjar el carácter de los hermanos Elric durante esa primera parte de la serie, además de que mezcló varios elementos de la historia en uno solo para el clímax de la cinta, que cabe mencionar solo presenta una tercera o cuarta parte de la historia total del manga.

No es necesario prepararse para llorar en ESA ESCENA como en el anime del 2003.

© Oxybot Inc.

 

Hay que admitir que el trabajo visual del filme es excepcional, aunque hay algunos elementos que se ven sosos y aburridos, especialmente los interiores, tanto de los hogares, como de los salones e instalaciones militares, tan magníficamente presentados en ambas series animadas, como en el manga. Los exteriores por el contrario, son en muchas ocasiones, la versión "en vivo" de los páneles del manga o las escenas de las series. Los efectos visuales merecen una mención aparte, aunque el vestuario pudo beneficiarse de más detalle y trabajo, pareciera que estamos viendo un show de cosplay por momentos en lugar de una película con un presupuesto de varios millones de dólares.

Está bien si quieren ganar un premio de cosplay, pero para una película...

© Oxybot Inc.

 

Uno de los principales problemas de la película, aunque suene tonto, es su reparto. Es fácil presentar personajes con apariencia europea en los páneles de un manga o en una serie animada, aunque estas sean de origen y producción japonesa, porque se tratan de dibujos, diseños que pueden verse como el autor quiera que se vean y en cuanto al idioma, pues dada la localización de la producción y su mayor audiencia objetivo, no es un problema. Sin embargo con la película, el cast si es un problema, tenemos a este reparto de actores y actrices japoneses (lo cuál no tiene nada de malo y algunos hacen un trabajo bueno, otros no tanto), tratando de parecer personas de razas o descendencia europea, las pelucas y el cabello pintado se ven terriblemente falsos, los manerismos, las expresiones, todo es inconsistente con los aspectos visuales más únicos del manga, que retrataba una sociedad muy similar a la alemana del primer cuarto del siglo XX.

Un reparto diferente pudo beneficiar mucho a la cinta.

© Oxybot Inc.

 

El apartado sonoro es adecuado, aunque no tienen nada de memorable, ni en los efectos de sonido, ni en la música, la cuál es un elemento clave en ambas series de anime.

 

La película es claramente la primera en una trilogía o saga, incluso termina con un "cliffhanger", así que habrá que ver el todo como una obra completa y no solo como piezas separadas, al fin de cuentas es lo que hicimos con sus predecesoras. Sin embargo, esta adaptación de Fullmetal Alchemist es algo que nadie pidió y hasta el momento creemos que nadie necesitaba.

 

¿Ya viste Fullmetal Alchemist en Netflix? ¿O prefieres solo volver a ver alguna de las dos series de anime? ¡Comenta!

Anime